Ampáralo niña ciega de alma ponle tus cabellos escarchados por el fuego abrázalo pequeña estatua de terror. Señálale el mundo convulsionado a tus pies a tus pies donde mueren las golondrinas Tiritantes de pavor frente al futuro. Dile que los suspiros del mar humedecen las únicas palabras por las que vale vivir.